Centauros del desierto
The Searchers (1956) * USA
También conocida como:
-
"Más corazón que odio" (Hispanoamérica)
Duración: 119 min.
Música: Max Steiner
Fotografía: Winston C. Hoch
Guion: Frank S. Nugent (Novela: Alan Le May)
Dirección: John Ford
Intérpretes: John Wayne (Ethan Edwards), Jeffrey Hunter (Martin Pawley), Vera Miles (Laurie Jorgensen), Ward Bond (Samuel Johnson Clayton), Natalie Wood (Debbie Edwards), John Qualen (Lars Jorgensen), Olive Carey (Señora Jorgensen), Henry Brandon (Scar / Cicatriz), Ken Curtis (Charlie McCorry), Harry Carey, Jr. (Brad Jorgensen), Antonio Moreno (Emilio Gabriel Fernández Figueroa), Hank Worden (Mose Harper).
Texas 1868
La puerta de una cabaña se abre hacia el horizonte.
Martha sale y observa cómo se acerca un hombre a caballo.
Salen luego su marido y sus hijos que ven que se trata del tío Ethan, que lleva una vieja capa de la caballería del ejército sureño y su sable.
Martha le da la bienvenida y él le besa la frente y abraza luego a sus sobrinas Deborah, y Lucy, la mayor.
A Ben, el hermano de las muchachas, que le cuenta que Lucy tiene novio y que lo besa, Ethan le regala su sable.
Le preguntan qué tal por le fue por California aunque él les dice que no llegó, pese a que, según le dicen, Mose Harper les dijo que estaba allí.
Aaron, su hermano le da también la bienvenida.
Mientras comen llega Martin Pawley, hijo adoptivo de los Edwards, al que Ethan observa con curiosidad sin decir nada, aunque ya en la mesa comenta que podrían tomarlo por mestizo, ante lo que él le dice que tiene una octava parte de sangre cherokee.
Aaron le recuerda que fue él quien lo encontró llorando bajo un arbusto después de que mataran a sus padres.
Tras la cena, y sentados frente al fuego, Ben pide a su tío que les cuente algo de la guerra, aunque su padre le recuerda que esta acabó tres años antes y le pregunta por qué no regresó antes entonces, aunque su madre le pide que se vaya a dormir.
Debbie le dice a su tío que Lucy a veces se quita el medallón de oro que le regaló y le dice que a ella le gustaría tener uno y él saca una medalla del ejército y se la regala.
Pregunta por otro vecino Todd, y le cuentan que dejó el rancho y volvió a recoger algodón, como otras familias, y Aaron le dice que también él lo habría abandonado si no hubiera sido por Martha y le recuerda a Ethan que antes de la guerra él también quería irse y Ethan le pregunta si quiere que se vaya, a lo que Aaron le responde que es su hermano y puede quedarse todo el tiempo que desee.
Ethan le dice que pagará sus gastos y le da varias bolsas con águilas nobles y dólares yanquis que Aaron guarda en un hueco del sillón.
Al día siguiente, y mientras desayunan, llegan a la granja cinco jinetes, Lars Jorgensen junto con su hijo Brad, Mose Harper, Nesby, y el Reverendo Samuel Clayton, que está al mando del grupo y explica que la noche anterior entraron en el rancho de los Jorgensen y se llevaron sus mejores vacas.
Pide luego a Aaron y a Martin que levanten su mano derecha y les dice que los nombra soldados voluntarios de la compañía A de los Rangers de Texas sin recibir recompensa ni compensación económica y que él será el capitán.
Se sorprenden al ver a Ethan, y Clayton recuerda que no lo vio en la rendición y él dice que no cree en rendiciones y que todavía conserva su sable.
Mose asegura que son los indios los que roban y cree que son los caddos o los kiowas.
Aaron le dice a Ethan que le confía su ganado durante su ausencia, pero este le dice que no se irá, que lo hará él en su lugar, pues pueden ser cuatreros, pero pueden también que sean comanches.
Clayton le dice que le tomará juramento, pero él le dice que no es necesario, pues no tendría validez, ante lo que Clayton le pregunta si le persiguen por algún crimen, pues él tiene autoridad contra todos los que no acaten el nuevo estado, a lo que Ethan le responde que un hombre solo puede hacer un juramento en su vida y él juró lealtad a los Estados Confederados de América, y le recuerda que él también.
Los niños sorprenden a Lucy abrazando a Brad para despedirse.
Clayton observa antes de irse cómo Martha acaricia el abrigo de Ethan antes de entregárselo, y luego él la besa en la frente y la mira por un momento.
El grupo sale tras ello, con Ethan y Marty, que lo llama tío, a lo que este le responde que no lo llame tío.
Encuentran una de las vacas muerta con una lanza india clavada, que Ethan indica debe ser de caddos o kiowas y ven luego que los mataron a todos y no fue para obtener comida, por lo que Ethan concluye que el robo fue para alejarlos y arrasar su rancho o el de su hermano, por lo que deciden regresar, aunque Ethan les recuerda que el rancho Jorgensen está a 40 millas y los caballos necesitan comer y descansar y no los sigue, y Moses se queda con él y asegura que no son caddos ni kiowas, sino comanches.
En el rancho, Aaron nota movimiento y ve que el perro ladra, por lo que coge su arma y dice, para que no se asusten sus hijos que matará un par de gallinas antes de cenar aunque Martha pide a su hija que no encienda la lámpara.
Aaron observa brillos a lo lejos y corre a encerrarse en casa y Martha apaga la lámpara que llevaba Debbie y le pide que se esconda y que no salga oiga lo que oiga.
La sacan por la ventana y la niña se aleja con una muñeca hacia un lugar donde hay varias tumbas de la familia hasta que se da cuenta de que la está siguiendo Chris, el perro, al que le pide que vuelva.
Ella se queda junto a las tumbas, una de las cuales es la de la madre de Ethan, que murió asesinada por los comanche, cuando ve que se acerca alguien, un indio pintado que hace sonar un cuerno a modo de trompeta.
Cerca ya de la granja de los Edward Ethan adelanta a Marty, que perdió su caballo por agotamiento y que camina con su silla de montar, aunque no se detiene, al ver cómo arde la granja de su familia y grita el nombre de Martha, aunque nadie le responde, y ve los restos de su vestido.
Se asoma dentro y sale rabioso, y cuando intenta entrar Marty, que llegó tras él, Ethan se lo impide.
Llama luego a sus sobrinas y encuentra junto a las tumbas la manta de Debbie y su muñeca de trapo.
El reverendo Clayton realiza el oficio ante los granjeros frente a las tres nuevas tumbas, aunque Ethan pide al reverendo que abrevie los rezos y pide a Brad y a Marty que lo acompañen, aunque la señora Jorgensen pide a Ethan que no arriesgue la vida de los chicos y que no permita que malgasten su vida con una venganza.
Pero los chicos parten con el grupo compuesto por los dos jóvenes, y varios Rangers más, como Clayton, Nesby y Moses.
En el camino encuentran a un indio enterrado, y Nesby, dice que los indios suelen ocultar sus muertos, y si no les importó dejar allí a ese y que sepan hacia dónde van es porque no temen que les sigan ni que los alcancen.
Brad lanza una piedra con rabia sobre el indio y mientras tratan de calmarlo, Ethan le dice que acabe el trabajo y dispara repetidamente sobre el cadáver, y cuando Clayton le pregunta de qué le sirve eso, Ethan le responde que según sus creencias de nada, pero según las de los comanches, sin ojos no entrará en la tierra de los espíritus y vagará eternamente entre los vientos.
Ethan se adelanta y ve que están acampados junto al río, a 20 millas y les indica que esperarán a que anochezca, los rodearán y atacarán antes del amanecer.
Clayton le pregunta si está seguro de atacarlos, pues creía que lo que quería era rescatar a las chicas vivas, y si los ataca las matarán y él piensa que es mejor espantar a sus caballos, aunque Ethan le advierte que los comanches tienen la costumbre de dormir con su mejor caballo atado a su lado.
Pero Clayton dice que lo harán como él dice para tratar de rescatar vivas a las chicas.
Avanzan en efecto por la noche y al llegar al río encuentran una hoguera recién apagada, y Ethan señala que cree que tratan de sorprenderlos mientras escuchan gritos desde varios puntos.
Al día siguiente, mientras avanzan ven un grupo de indios en el horizonte, entre los que está el que encontró a Debbie y que caminan en paralelo a ellos y a cierta distancia, aunque ven entonces cómo aparece un grupo mayor por el lado contrario y se dan cuenta que tratan de rodearlos, por lo que Clayton propone salir al galope cuando él lo ordene, al llegar al río.
En efecto salen a toda prisa y comienzan a atravesar el río mientras disparan contra los indios y desde la otra orilla, y parapetados tras un tronco logran evitar que crucen ellos, aunque hirieron a Nesby.
Ethan les dice que les atacarán, pues están entonando el canto de la muerte
En efecto, el jefe manda cargar, tras ponerse las plumas, aunque al entrar en el río son más vulnerables y ellos, mejor parapetados, logran disparar de forma más certera y logran contenerlos y que se retiren.
Marty se muestra triste tras alcanzar a un indio, aunque luego sigue disparando.
Ya en la orilla, Ethan se dispone a disparar de nuevo, aunque Clayton le pide que les permita retirar a sus muertos y heridos, ante lo que Ethan se enfada y le dice al religioso que está harto de él y que no lo necesita, y dice lo mismo a los demás.
Clayton dice que tiene razón y que ellos regresarán con Nesby a casa pues esa es una tarea para un par de Rangers, pues son muy pocos para atacar a los indios y demasiados para pasar inadvertidos.
Ethan les dice que seguirá solo, aunque Brad le dice que él desea ayudar a buscar a Lucy, y Marty le dice que él piensa igual, ante lo que Ethan les dice que acepta tras dejarles claro que él será quien mande.
Tras improvisar una camilla para llevar a Nesby, el resto de la expedición parte hacia sus casas mientras Ethan, Brad y Marty vuelven a atravesar el río.
Ethan les advierte que ellos, cuando el caballo se cansa, siguen a pie. El comanche obliga al caballo a levantarse y le hace seguir 20 millas más y luego se lo come.
Brad se enfada con Ethan tras escucharle repetir varias veces que puede que las chicas no estén vivas.
Marty encuentra el rastro de los indios, aunque ve que cuatro de ellos se separaron y siguieron por el desfiladero, y Ethan decide seguir ese rastro mientras ellos siguen al grupo principal, pero que no disparen ni hagan hogueras y los alcanzará al otro lado.
Cuando regresa lo ven agotado y les dice que el rastro bueno es el que siguen ellos, que observan que perdió su capote.
Cuando llega la noche Brad sale a explorar, y cuando regresa les dice que vio a Lucy.
Que los indios acamparon a media milla de allí y vio a Lucy, pero no a Debbie.
Pero Ethan le asegura que no vio a Lucy, sino a un piel roja con las ropas de Lucy, pues encontró él a Lucy muerta en el desfiladero y la envolvió en su capote y la enterró, aunque pensó que era mejor no decírselo y le pide que no pregunte más jamás por lo que vio.
Muy dolido, Brad sube a su caballo y cabalga hacia el campamento indio, y poco después escuchan disparos y comprenden que acabaron con Brad.
Ethan y Marty continúan, aunque llega el invierno, cae la nieve y pierden el rastro.
Marty le dice a Ethan que han fracasado y pide a Ethan que lo reconozca, aunque este dice que el que regresaran no significa nada, pues si está viva está a salvo y durante unos años la cuidarán y criarán como si fuese uno de ellos hasta que sea más mayor.
Marty le pregunta si cree que tienen posibilidad de encontrarla, y Ethan le dice que el indio, tanto cuando persigue a una presa como cuando se retira es inconstante y abandona pronto. No comprende que se pueda perseguir algo sin descanso y ellos no descansarán y darán con ella.
Por ello, cuando llega el buen tiempo continúan su camino.
Llegan a la granja de los Jorgensen, y la hija de Nesby, Laurie, sonríe al ver a Marty.
Le pregunta a Nesby si recibió la carta en que le contaba lo de su hijo, y le responde que en efecto, el año anterior por esas fechas.
Laurie se abalanza sobre Marty y lo besa, aunque él se queda paralizado y la madre de la chica le dice que es probable que ni siquiera recuerde su nombre y él dice que se quedó así porque había olvidado lo guapa que era.
Luego, mientras Marty se baña, entra Laurie para buscar su ropa sucia y ve su ropa interior tan rota que dice que no merece la pena remendarla y le pide que no se asuste de que lo vea bañarse, pues tiene hermanos.
Cuando se marcha y continúa su baño, se ve sorprendido, pues en realidad no salió y le lanza un cubo de agua por encima.
Ethan le cuenta a Nesby que siguieron sus huellas hasta que empezó a nevar y les perdieron la pista tras ir a Fort Richardson o a Wingate, Cobb, aunque no sabían a qué tribu pertenecían y le dice que lamenta no haber podido evitar que mataran a su hijo, aunque Nesby le dice que es esa tierra la que mató a su hijo.
Deciden regalar a Marty la ropa interior de Brad.
Le entregan a Ethan una carta que llegó en invierno en la que hay un trozo de tela, que la mujer de Nesby dice que era de un delantal de Debbie.
Ya en la habitación que compartirán, Ethan le cuenta a Marty que Jorgensen juntó los ganados de ambos y está de acuerdo en contratarlo y repartir los beneficios por el aumento de su ganado mientras él esté fuera, pues piensa marcharse al día siguiente.
Marty le dice que seguirán juntos, aunque Ethan le recuerda que no tiene caballos ni dinero para comprarlos.ni para munición y allí tendrá una buena situación.
Cuando sale por la mañana besa a Debbie, que luego hace lo mismo con él que le dice que es hora de que sean novios formales, ante lo que ella se enfada, pues le dice que son novios formales desde los tres años, y él le dice que siempre le gustó, pero que ahora están con lo de Debbie y Ethan.
Ella le dice que Ethan se fue una hora antes para encontrar a Debbie, aunque él le dice que eso teme, que la encuentre, pues ha visto cómo se enciende su mirada al escuchar la palabra comanche y le da miedo, pues es muy violento y no desea dejarlo solo.
Ella ve que no está dispuesto a quedarse y le dice que robó para él la carta de Ethan.
En ella, el remitente, el comerciante Jerem Futterman le cuenta que compró un vestido de niña a un indio y le manda la muestra, y le dice que por si fuera el de su sobrina lleve recompensa. pues sabe dónde fue. Y Futterman tiene un comercio en la bifurcación del río Brazos.
Marty le dice que necesita un caballo y ella se enfada y lo empuja hasta tirarlo, pero luego le entrega su mejor caballo y le dice, tras darle un rifle que se lo lleve, pero que no espere encontrarla allí cuando vuelva, pues lleva dos años esperándolo y no está hecha para ser una solterona.
Alcanza a Ethan y van a la tienda de Futterman, que les muestra un delantal que Marty reconoce como de Debbie y el comerciante le pide a Ethan los 1.000 dólares de recompensa ofrecidos y Ethan le dice que recibirá el dinero cuando encuentre a la niña si está viva, aunque él le dice que él ya pagó por la prenda y le envió la carta, por lo que Ethan le entrega 30 dólares, 10 más de los pagados por Futterman.
Les cuenta que se lo llevó el verano anterior un piel roja y le dijo que pertenecía a una niña prisionera del jefe Scar, un gran jefe de los comanches Nawyecky que iban a invernar en Fort Wingate alimentándose con reses del gobierno.
Esa noche pernoctan al raso y Marty comenta que tiene la impresión de que los siguen y que os caballos están muy nerviosos.
Ethan no para de echar leña al fuego pese al calor que siente Marty, y cuando este se duerme coloca en su manta los aperos de los caballos para simular que es él y se esconde, y puede así sorprender a Futterman que dispara contra su manta al pensar que se trata de Ethan, que lo sorprende desde su escondite y acaba con él y con otro hombre, haciendo lo mismo Marty con otro secuaz.
Pero luego se queja de que lo utilizara como cebo, pues podría haber fallado.
Charlie McCorry visita a los Jorgensen y lleva a Laurie una carta.
Todos se sientan para escucharla, aunque Laurie les recuerda que es para ella.
Marty le cuenta que siguen el rastro de los indios y vieron kiowas, wichitas y algún comanche, pero a ninguno de los Nawyecky ni conocían a Scar, que es quien les dijeron que se llevó a Debbie.
Decidieron comprar mercancías que trataban de vender a los indios para que les fuera más fácil el acceso a ellos y sus mejores ventas fueron los sombreros.
En una de sus paradas oyeron que habían pasado por allí una partida de comanches hostiles menos de una semana antes, por lo que partieron de inmediato.
Vieron entonces cómo les seguía una india a caballo.
Ethan le explicó entonces que aunque él creía que había comprado una manta en realidad compró a la mujer india y Ethan se ríe de él y le dice que no pueden devolverla, pues le arrancarían la cabellera.
Laurie lee, triste, que se casó con una comanche más joven que ella, pero Charles, al escucharlo no para de reír y Laurie lanza la carta al fuego, aunque su padre la rescata.
La nativa les sirvió café y Martin se dirigió a ella diciéndole "look" y ella dice que se llama Ganso silvestre que vuela en el cielo de la noche, aunque responderá por "Look".
Cuando la joven se acuesta junto a él le da una patada y la hace salir rodando.
La interrogan luego para preguntar dónde está Scar y la chica se va asustada y al día siguiente ven que se marchó y dejó una flecha de piedra. Pero no encontraron más señales, pues comenzó a nevar, y así estuvo una semana.
Encontraron un rebaño de fúfalos y como necesitaban comida se acercaron sigilosamente para matar a uno de ellos sin espantarlos y tras el primer disparo salieron, en efecto corriendo, aunque Ethan no paró de disparar. Decía que así no servirían de alimento a ningún comanche.
Escucharon entonces la corneta de una tropa de caballería que llevaba a un grupo de indios prisioneros.
Más adelante, y en medio de la intensa nevada consiguen llegar a un campamento arrasado por el ejército y donde encuentran decenas de indios muertos y sus tiendas quemadas, y vieron que eran los Nawyecky, a los que buscaban, y entre ellos encontraron muerta a Look, a la que cubre con una manta sin entender qué mal había hecho ella para que acabaran con ella, y no saben si fue a advertir a Scar de que buscaban a Debbie o si la buscaba para él.
Acuden tras ello al fuerte al que la caballería llevó a los prisioneros y preguntan si entre los indios había alguna niña blanca de 14 años, a lo que les responden que tienen a dos de esa edad.
Ven a una joven que parece haber perdido la cabeza y a dos niñas que parecen también alocadas, a las que Marty muestra la muñeca de Debbie, y aunque ninguna de ellas la reconoce, la primera se la quita de las manos y la acuna como si fuera una niña.
Partieron tras ello hacia Nuevo México y dice que tampoco podrá ir ese año por Navidad.
Se despide con un "atentamente", lo que a Laurie le duele más, pues dice que debería haber dicho que la quería y dice que no le importa si no vuelve.
Sale afuera triste y Charle se acerca por detrás y canta para ella y lo invitan a cenar.
Un día, al llegar a una cantina Ethan reconoce, afuera, la mula de Mose Harper, que los abraza al verlos.
Mose le dice que él también ha estado buscando, pero no quiere la recompensa, solo un techo bajo su cabeza y una mecedora junto al fuego y les dice que encontró a un hombre que vio a Debbie.
Les presenta a un mexicano, Emilio Gabriel Fernández Figueroa que les ayudará por un precio y que conoce a Cicatriz, el nombre de Scar en español y les lleva hasta su tribu.
El mexicano los lleva ante él, que se hacen pasar por comerciantes.
Puede ver, en efecto a Cicatriz, que habla algo de inglés y al que Ethan dice que han ido a negociar.
Figueroa les explica que Cicatriz tiene cuatro esposas y dos hijos muertos a mano de los blancos, y que por cada hijo se lleva muchas cabelleras, y les muestran una lanza de la que cuelgan varias y se quedan mirando a la chica que se las muestra, al reconocer a Debbie.
Ethan le dice que no es la primera vez que ve cabelleras, y Scar le muestra que cuelga de su cuello la medalla que regaló a Debbie.
Ethan le dice que hablarán al día siguiente.
Pero a la salida Emilio se muestra asustado, pues Scar los reconoció y sabe por qué fue y le devuelve el dinero, pues dice que no desea dinero manchado de sangre.
Marty pregunta a Ethan si Scar desea matarlo, a lo que le responde que debe hacerlo, pues llevan cinco años tras él, y Marty pregunta por qué no lo hizo en el poblado y dice que por su idea de la hospitalidad.
Ven que se acerca corriendo Debbie hacia el lugar en que están acampados y les pide que se marchen.
Marty la llama por su nombre y le dice que es Martin, su hermano y le recuerda cuando montaba su caballo y le contaba cuentos y ella le dice que se acuerda, pero que no sufre. Que al principio sí, pero que ya es demasiado tarde y ahora ese es su pueblo y les insiste en que se vayan.
Al escucharla Ethan saca su revólver, pero él se interpone para evitar que le dispare.
En ese momento un indio desde la parte de arriba dispara una flecha a Ethan y se la clava en el hombro, y Marty, que defendía a su hermana con el revólver en la mano acaba con el indio, aunque de inmediato aparecen otros indios que se dirigen hacia ellos, que deben huir a caballo.
Se refugian en una cueva desde donde dominan el llano y consiguen contenerlos y derribar el caballo de Scar y acabar con otros muchos indios pese a que Ethan está débil por la herida y con el brazo en cabestrillo y Marty decide abrirle la herida del hombro para extraerle el veneno.
Ethan le entrega un escrito que le pide que lea, y ve que se trata de un testamento en que lega todas sus propiedades a Martin Pawley, aunque él le recuerda que sí tiene parientes consanguíneos, pues Debbie vive, aunque él le dice que ya no es su pariente.
Marty rechaza su escrito y le dice que no quiere nada suyo, pues no puede entender que quisiese matar a su sobrina, aunque Ethan le dice que renegó de ellos, a lo que Marty le responde que algún día pagará por eso.
Entretanto, en la finca de los Jorgensen se celebra una fiesta en que todos los granjeros de la zona bailan animadamente.
Llega Clayton con Charlie, vestido elegantemente y que se une a la banda mientras el reverendo se prepara para la ceremonia de la boda de Laurie con Charlie McCorry.
Llega en ese momento Ethan y Martin, y este pregunta si la fiesta será por ellos, y al verlos Nesby trata de impedirles la entrada y les dice que están allí los Rangers y los acusan de asesinato por la muerte de Futterman.
Baja en ese momento Laurie vestida de novia y se sorprende al ver allí a Marty y Ethan los deja solos y entra y cuenta que vieron a Debbie y que está viva.
Clayton le dice que tras la ceremonia tendrán que hablar.
Al enterarse de que también está Marty, Charlie sale.
Entretanto, Marty le dice a Laurie que le escribió y ella le recuerda que fue una sola carta en cinco años, que conservó hasta que se borró de tanto leerla y además la trataba como una amiga y no le pidió que le esperase.
Marty le dice que siempre la ha querido y creía que no necesitaba que se lo dijera.
Ella llora y él dice que lo mejor es que se vaya, aunque ella le dice que si se va, ella se morirá, y lo abraza.
Sale en ese momento Charles, que le pide que suelte a su prometida, y al enterarse de que el prometido es Charlie McCorry no puede creérselo.
Charlie le recuerda que se casó con una india y dice estar seguro de que tuvo alguna más, ante lo que, indignado, trata de golpearlo, aunque es Charles quien lo tira y deciden salir para pelear.
Y salen todos para presenciar el combate y Clayton les pide que luchen con nobleza, sin mordiscos ni patadas.
No permiten salir a las mujeres, pero los miran desde la ventana mientras Laurie sonríe.
Cuando, agotados se termina la pelea, Charlie anuncia que no se celebrará la boda, y dice a Laurie que deben aclarar algunas cosas.
Clayton les dice que el hecho de que los tres muertos tuvieran un tiro en la espalda fue lo más grave y además Ethan lleva una de las monedas de oro que Futterman llevaba encima antes de morir, por lo que deben acompañarlos a Austin, y pide a Ethan que le entregue el revólver, aunque Marty le dice que él no piensa ir a Austin.
Llega en ese momento un teniente de Caballería Greenhill, que pregunta por el capitán Clayton y les dice que le envió el coronel Greenhill, su padre, que desea contar con su batallón para una acción contra los comanches comandados por Scar.
Al escuchar ese nombre Ethan se muestra interesado cuando Greenhill les cuenta que están cerca de allí porque encontraron a un hombre que dice fue su prisionero y que les dijo que vivía allí y que no para de hablar de una mecedora, y de inmediato Ethan comprende que se trata de Mose.
Lo encuentran en mal estado y les cuenta que logró salvar su vida porque se hizo el loco cuando lo cogieron.
Ethan le pregunta dónde está Scar. y Mose le dice que no se lo dice a él, y se lo cuenta a Marty, y dice un nombre, "Siete Dedos", que Marty dice que es el sitio donde se juntan todos los pasos de los cañones bajo el Malapai.
Clayton le dice que habrá 14 hombres listos al amanecer, aunque el muchacho no cree que puedan estar listos en tan poco tiempo.
Laurie le pide a Marty que no vaya, aunque él dice que debe ir para traerse a Debbie, aunque Laurie le dice que es una india más y que Ethan la matará, aunque Marty le dice que él se lo impedirá.
Parten en efecto al amanecer y descubren el asentamiento de Scar y sus hombres y deciden que deben rodearlos y cargar contra ellos al amanecer, aunque Marty cree que en cuanto los ataquen la matará, a lo que le responden que hay cosas más importantes que su hermana, y Ethan le dice que entre los trofeos de Scar había una cabellera que era la de su madre, aunque Marty le dice que eso no cambia nada y pide que le dejen rescatarla antes del ataque.
Ethan le dice que no, pero Clayton le dice que lo intente, pero que a la menor señal de alarma atacarán y no podrán elegir sus objetivos.
Cuando se acerca al campamento, ladra un perro y Scar sale.
Entretanto el teniente Greenhill se reúne con los Rangers y les dice que las tropas están a 10 millas, aunque les pide que le dejen quedarse con ellos.
En el campamento reina la calma y Marty despierta a Debbie y le dice que va a llevarla con él y ella se muestra de acuerdo y lo abraza, aunque en ese momento lo sorprende Scar. Debbie grita y Martin le dispara.
Al escuchar los disparos los Rangers atacan
Cuando llegan y Ethan ve a Scar muerto decide arrancar su cabellera.
Tras acabar con el jefe espantan a los caballos antes de retirarse.
Con la cabellera de Scar en la mano, Ethan sale en su caballo tras Debbie, que corre asustada, y aunque Marty trata de impedírselo, como está a pie no puede hacer nada.
La alcanza finalmente al llegar a una cueva donde trataba de ocultarse mientras Marty llega corriendo y pidiendo que no haga nada.
Cuando llega junto a su sobrina, Ethan le dice que van a volver a casa y la coge en brazos y ella lo abraza.
En su retirada un hombre debe curar el trasero de Clayton, que fue herido.
En casa de los Jorgensen, en que está Mose sentado en su mecedora, ven el regreso de los hombres y Laurie sale a su encuentro. Y camina junto al caballo de Marty.
Ethan lleva a su sobrina en brazos hasta el porche de los Jorgensen y la madre abraza a la muchacha y la introduce en la casa, a la que entran luego Laurie y Marty.
Ethan se queda en el porche y luego se gira y se aleja.